Guerra espiritual

La guerra silenciosa contra el proposito de los hombres.

El enemigo no siempre necesita destruir a un hombre en publico. A veces solo necesita convencerlo de dormir un poco mas.

La distraccion parece pequena. La comodidad parece razonable. El deseo parece privado. La pasividad parece descanso. Pero los anos pasan, la disciplina se debilita y el llamado queda enterrado bajo excusas que sonaban inteligentes.

El primer frente es la atencion.

Un hombre que no puede guardar su atencion pronto pierde su direccion. Babylon entiende esto. Por eso no siempre te ataca con tragedia. Muchas veces te ofrece ruido suficiente para que nunca te quedes en silencio.

El segundo frente es el deseo.

La carne no negocia por tu alivio. Negocia por tu autoridad. Cada rendicion repetida entrena al cuerpo a gobernar lo que el espiritu ya habia rechazado.

El tercer frente es la identidad.

Un hombre confundido no construye. No protege. No lidera. No resiste. Antes de que abandone su mision, muchas veces olvida que tenia una.

El frente que nadie quiere nombrar.

La guerra tambien toca el orgullo. Leviathan convence al hombre de que no necesita correccion. Cuando eso sucede, la fuerza deja de servir al llamado y empieza a servirse a si misma.

Reconoce los siete frentes.

Recibe La Guerra Silenciosa y deja de llamar normal a lo que esta drenando tu proposito.